Almost 3 months, but not yet.
Para A
Recuerdo perfectamente como te veías entre la gente. El lugar estaba lleno, pero mis ojos no podían voltear hacia otro lado. Apareciste, de la nada, así, caminando. Nos vimos sólo unos instantes, cruzamos cualquier palabra por mera cortesía. Hola, ¿cómo estás? - Bien y tú - fue todo lo que dijimos. Te fuiste a tu lado de la fiesta y yo me quedé prendado de tus ojos en mi silencio. Imposible no verte.
Días despues nos vimos. La red nos permitia estar en contacto. Me animé y te invité a salir. ¿Un café?, en la tarde en el centro. Platicamos de todo y de nada. Preguntas normales de quienes se encuentran despues de muchos años de no verse. ¿Quién eres, qué haces? Café, platica. La noche terminó y regresamos a casa. ¿Nos vemos de nuevo? pregunté -Si- la respuesta.
Días despues nos volvimos a ver. Poco a poco la confianza en mi ganaba, te miraba, tus ojos cafés, tus labios, tus palabras. al tercer día de salir el deso de besarte fue inmediato. Pero no me animaba. Decidí que era mejor quedarme con el deseo. Días pase pensando si la decisión que venía era la mejor que podía tomar despues de muchos años.
Primero de abril. Recibí una llamada tuya. Estabas con unas amigas y me dijiste si te quería acompañar un rato. Desde luego que acepté. Llegué al bar y ahi estabas. Un momento de soledad y un fuerte impulso me llevaron a acercame a ti y en ese momento decidir que sí, en verdad quería darte un beso. Así lo hicimos.
Ese día, se ha marcado durante estos "casi tres, pero todavía no", meses de estar juntos. La historia la seguimos escribiendo juntos. Con sus dudas, sus miedos, sus preguntas y nuestra propia historia pasada.
Sí, el pasado nos marcó. Sí, el pasado no hizo detenernos muchas veces. Sí, el pasado es solo eso, pasado. Hoy, aqui estamos.... caminando, platicando, queriendo, pensando, preguntando, sintiendo.
Días despues nos vimos. La red nos permitia estar en contacto. Me animé y te invité a salir. ¿Un café?, en la tarde en el centro. Platicamos de todo y de nada. Preguntas normales de quienes se encuentran despues de muchos años de no verse. ¿Quién eres, qué haces? Café, platica. La noche terminó y regresamos a casa. ¿Nos vemos de nuevo? pregunté -Si- la respuesta.
Días despues nos volvimos a ver. Poco a poco la confianza en mi ganaba, te miraba, tus ojos cafés, tus labios, tus palabras. al tercer día de salir el deso de besarte fue inmediato. Pero no me animaba. Decidí que era mejor quedarme con el deseo. Días pase pensando si la decisión que venía era la mejor que podía tomar despues de muchos años.
Primero de abril. Recibí una llamada tuya. Estabas con unas amigas y me dijiste si te quería acompañar un rato. Desde luego que acepté. Llegué al bar y ahi estabas. Un momento de soledad y un fuerte impulso me llevaron a acercame a ti y en ese momento decidir que sí, en verdad quería darte un beso. Así lo hicimos.
Ese día, se ha marcado durante estos "casi tres, pero todavía no", meses de estar juntos. La historia la seguimos escribiendo juntos. Con sus dudas, sus miedos, sus preguntas y nuestra propia historia pasada.
Sí, el pasado nos marcó. Sí, el pasado no hizo detenernos muchas veces. Sí, el pasado es solo eso, pasado. Hoy, aqui estamos.... caminando, platicando, queriendo, pensando, preguntando, sintiendo.
Hoy, hasta el momento, la historia, nuestra historia... se sigue escribiendo.
Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío...
Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda,
limpidez cuya entraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda.
¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.
No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.
Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.
Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.
Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es el día.
MIGUEL HERNÁNDEZ




